Un viaje a La Enjambre

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Prepara tu imaginación y las palabras

¿Estás listo para este viaje? No necesitas tiquetes aéreos, ni grandes mochilas con brújulas ni mapas, ni siquiera será necesario salir de casa. Para esto necesitas dos ingredientes tan fáciles de conseguir que los encuentras en tu interior, están en todas y todos. ¡Son la imaginación y las palabras! Confía en ellas y emprendamos esta aventura.

Empecemos: Primero vamos a tomar el metro, ese increíble transporte que nos lleva a tantas partes, allí podrás observar todo tipo de personas; altas, bajitas, de cabello corto, de cabello largo, teñido o canoso, personas de todas las edades. Podrás notar que todas ellas llevan un objeto que les cubre la nariz y la boca pero no te sorprende porque tú también lo llevas para combatir el virus que ronda. Aún así nada te impide sonreír y, al verlos a los ojos, puedes darte cuenta que están sonriendo.

Viajas en el metro observando tu entorno y siempre pendiente de las medidas de autocuidado, hiciste la transferencia al Metroplús, sigues atento a las personas con las que compartes este espacio, después de unas cuantas paradas llegas a la estación Los Alpes.

Escuchas cada vez más cerca a un hombre gritar con fuerza –“Lleve su aguacate madurito, listo para el almuerzo. Vea señora esta belleza: ¡pura mantequillita!” – y recuerdas que estás en Belén, en Belén Los Alpes, pero aún no has terminado tu recorrido y tomas un bus integrado con un enorme letrero enfrente que dice LA PALMA, te subes y después de un momento puedes ver como esa Medellín urbana empieza a fundirse con la Medellín rural que muchas personas aún no conocen. Es una Medellín más grande incluso que la urbana, un espacio enorme habitado por tantas historias como personas viven allí. ¡Se llama Altavista y te da la bienvenida! Desde la ventana verás como el bus comienza a escalar entre calles angostas y empinadas. A lado y lado hay casas de colores vivos y predomina el color ladrillo. Motos, volquetas y autos suben y bajan esquivándose habilidosamente entre ellos. Poco a poco el paisaje se torna verde, las mangas y los árboles van aumentando mientras que el concreto va quedando atrás.

Atento, estás cerca de llegar a tu destino. Cuando ves la cancha La palma tocas el timbre del autobús y desciendes de este. Aunque no conoces tu lugar de destino en ti un espíritu explorador se manifiesta. Observas con atención. Es la oportunidad de descubrir el nuevo entorno en el que te encuentras. Caminas deseoso de conocerlo todo, a todas y todos. Saludas al vecino que barre la acera. Sonríes a la señora que se asoma a la ventana. Te adentras en este lugar que va adquiriendo características de un panal: casas conectadas por laberintos angostos. De esta forma llegas al destino que tanto habías deseado.

Es entonces que te topas con un callejón. Este es conocido como “El callejón de los colores”, un espacio pequeño pero cargado de la magia de los libros. De un momento a otro, decenas de niños y niñas salen de sus casas corriendo y sonriendo hacia ti. Forman un círculo alrededor tuyo. Los más valientes extienden su mano en puñito para saludarte. Una de las niñas dice en voz alta:

–          Estás en la Biblioteca Popular La Enjambre. Un espacio construido, cuidado y habitado por la comunidad del sector La palma para que toda la comunidad se encuentre a compartir sus experiencias y las que los libros pueden compartirnos. ¿Viniste para “La palabriada”? ¡Qué emoción!

No sabes de que te habla, pero la alegría con la que habla se te contagia rápidamente. Ahora un niño, que tiene sus manos ocupadas con unas bolsas de tela pesadas, dice:

–          Hoy cocinaremos Encarcelado. Acá traigo algunos ingredientes que las profes me dieron. Imagínense que esta receta mi abuela la hacía en San Pacho y era mera delicia. También me contaba la historia del Mohán de Ichó. Ahora se las cuento.

Cada vez hay más niños y niñas en el lugar. Un joven les pregunta a los demás por sus platos de comida favoritos y se genera una discusión general cargada de risas y mofas. Tú te ríes con algunos chistes. Al hablar tanto de comida empiezas a sentir antojo de todos esos platos que describen. También, la curiosidad, por escuchar todas las historias tradicionales de los niños y niñas, te embarga.

Luego de un rato, una mujer joven llega al lugar encartada con cajas y bolsas. Las niñas y los niños se alegran al verla y corren a saludarle. Le gritan saludos como: “Hola Profe”, “¿Puedo cortar el bocadillo?, “¡Erika te extrañábamos!”. Al mismo tiempo reciben todas las cosas que llevaba. Ella te ve y, como todas las personas que te has encontrado en este viaje, te saluda cariñosamente y dice:

–          Hola. ¿Cómo te fue en la subida?, ¿Llegaste fácil?

Antes de que puedas responder continua:

–          Me alegra mucho que vayas a acompañarnos en “La palabriada”. Es nuestro encuentro más emocionante ya que cocinamos comida popular de diferentes partes del país y escuchamos muchas historias de esos lugares. Desde que nació La Enjambre en 2016 esta es la actividad que más les gusta a los niños y las niñas. Apuesto que te va a quedar gustando mucho. Cuando acabemos podemos irnos juntos, yo cojo el mismo bus y así nos acompañamos.

Al terminar chocas los puñitos con ella y abren las bolsas. Sacamos con cuidado los ingredientes para la comida de hoy; ingredientes que, como la imaginación y las palabras, brindarán una tarde de historias y aventuras.

Así termina tu viaje. En este, recorriste la ciudad, tal vez fuiste por primera vez a Altavista, te encontraste con personas diferentes y conociste el proyecto La Enjambre. ¡Ahora sí que comprendes el poder de la imaginación y las palabras!

Si bien ya pudiste imaginar algunas de las actividades que realiza La Enjambre, te queremos contar que este colectivo ha fortalecido sus procesos gracias a la oferta de estímulos de la Alcaldía de Medellín. En los años 2018, 2019 y 2021 ganaron la Convocatoria de Estímulos LEO. Gracias a estos estímulos, pudieron  fortalecer la biblioteca popular en Altavista y sus metodologías de promoción LEO. Además, ganaron en dos ocasiones la beca para el fortalecimiento de bibliotecas populares con los proyectos: “El color piel no existe” que consistió en una sistematización de experiencias y de memorias de las niñas y niños afrodescendientes que habitan la biblioteca. La segunda ocasión, con el proyecto “Diccionarrando: Enjambre de palabras” donde exploraron el lenguaje con las niñas y niños de la biblioteca. Por último, ganaron la Convocatoria Especial de Estímulos para el Arte y la Cultura 2020, de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín, que se creó en el marco de la declaratoria de pandemia y estado de emergencia para fortalecer al sector artístico y cultural de la ciudad. Como puedes ver, han sido muchos los logros de este proyecto a nivel local. Incluso, se ha visto fortalecido con convocatorias a nivel nacional.

Otra forma de conocer proyectos como este y vivir experiencias como la que ofrece La Enjambre, es asistiendo a los espacios que ofrece Eventos del Libro de la Alcaldía de Medellín. El 29 de mayo, durante la Feria Popular Días del Libro, varias personas pudieron conectarse a la Comitiva palabriada para conversar y cocinar de la mano de Erika, Cindy y Anderson.  Pero no te preocupes porque este evento ya pasó; se vienen la 13.ª Parada Juvenil de la Lectura y la 15.ª Fiesta del Libro y la Cultura. ¡No te los pierdas!

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