Una expedición por el cielo y sus habitantes

Por admin en Junio 20, 2019 , No hay comentarios

La ingeniera ambiental Natalia Ruiz, experta en aves y biodiversidad, guiará, este 22 de junio a las 3:30 p. m., un avistamiento que nos invitará a mirar el paisaje rural de Medellín con otros ojos.

 Natalia era apenas una niña cuando descubrió su amor por la naturaleza. Sus fines de semana transcurrían entre largas caminatas por las zonas rurales de los pueblos de la Sabana de Bogotá en compañía de su papá y fueron esos entornos los que la motivaron a trabajar por el medio ambiente, aun cuando siempre vivió en la ciudad.

Por eso no es extraño que haya elegido ser ingeniera ambiental y que hasta hoy mantenga un vivo y especial interés por todo lo relacionado con la fauna y la flora, y sus procesos de conservación.

Todavía con esa curiosidad de sus siete años, cuando todo comenzó, y con la experiencia y conocimientos que hoy suma, Natalia Ruiz orientará a las 3:30 p. m. de este sábado 22 de junio, la Charla de la Tarde Migrantes del cielo. Pequeños viajeros que recorren el mundo sin equipaje, en la 13.ª Fiesta del Libro y la Cultura en el corazón de Santa Elena, que se realizará durante la apertura de la Casa de la Cultura de este corregimiento.

 Lo que más me gusta del paisaje es que las aves siempre están ahí, muchas veces no las vemos, pero con sus movimientos y sus sonidos, le dan un toque especial y mágico al ambiente”, asegura la ingeniera, quien promete que su charla, que incluye un ejercicio práctico de avistamiento, servirá para que comencemos a ver nuestro entorno de otra manera.

En las aves, en particular, comenzó a centrarse más de lleno en el séptimo semestre de su pregrado, cuando eligió cursar Ornitología, una materia de la Escuela Forestal. “Ver por primera vez un ave a través de unos binoculares me cambió la vida. Las formas, los colores, los movimientos y los detalles que a simple vista no se pueden detectar, me enamoraron al instante”.

De eso han pasado cinco años, tiempo en el que ha visitado diversos lugares de Colombia como la Sierra Nevada de Santa Marta, los Montes de María y Río Claro, en busca de nuevas especies y observándolas en su hábitat, actividad que entre estos profesionales se conoce como “pajarear”. Ahora adelanta su maestría en Medio Ambiente y Desarrollo, cuya tesis está basada en el estudio de la integridad ecológica de zonas verdes urbanas para la diversidad funcional de las aves, un tema en el que, según Natalia, está todo por hacer y del que hay mucho que aprender.

La Charla de la Tarde es un espacio para toda la familia y no requiere de una experiencia previa en avistamiento de aves. “En Santa Elena vamos a ‘pajarear’, mientras aprendemos de biodiversidad, un tema del que sabemos muy poco y en el que cada uno, desde su individualidad, puede aportar a su conservación y cuidado con acciones simples y cotidianas”, explica.

Durante la actividad de avistamiento de este sábado, los asistentes podrán descubrir formas, tamaños y estilos de vuelo para identificar a qué familias pertenecen las aves y cuáles son sus comportamientos. En Santa Elena, que tiene un clima templado, es común observar aves de coloraciones opacas y con poca actividad pues así es como se resguardan del frío. Allí se podrá avistar, por ejemplo, al hermoso pájaro barranquero, conocido por su particular cola azul que finaliza en forma de raqueta invertida.

Pero Natalia Ruiz ha querido ir más allá en el proceso de avistar aves, por eso, a la par que adelanta estudios en guianza turística, asesora a propietarios de fincas o parcelas para que desarrollen adecuadamente proyectos de aviturismo o turismo de naturaleza, un sueño que también ella espera materializar en el corto plazo y que combinará con sus conocimientos en geología, paisaje y aguas.

Migrantes del cielo será una Charla de la Tarde que invitará a una expedición por las alturas para dejarse sorprender. “Quienes participen van a disfrutar de una actividad diferente a pocos kilómetros de la ciudad, van a encontrar nuevos motivos para estar en contacto con la naturaleza más a menudo, van a conocer y valorar la riqueza de biodiversidad que tenemos, y lo mejor, es que nunca más van a ver el cielo con los mismos ojos”.

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