Marta Quiñónez: Un grito de guerra y amor

Por admin en Septiembre 27, 2018 , No hay comentarios

“Arcanos
que saben de mi historia
díganme de dónde vengo
cuál es la calle
o la ciudad
que no debo transitar”

Adentrarse en la poesía de esta autora es ir al encuentro desnudo de las paradojas más íntimas. Las imágenes que ella crea son una confrontación para los lectores; un espejo del que muchos pretenden huir pero al intentarlo, se encuentran de frente con el escrutinio de sus ojos.

Crea imágenes que toman lo convencional para re-crearlo, y así mismo, crear en nosotros otras miradas, otros silencios, fruto de contemplaciones recién nacidas a nuestros sentidos después de la lectura de sus poemas, apariciones, o reconocimientos de nuevas inquietudes ante las que es imposible ser indiferente, como humanos que somos, siendo atravesados por sentimientos, recuerdos, vivencias.

Esto es lo que hace la poesía de Marta, atravesarnos. Jorge Larrosa habla de la literatura como “experiencia que nos atraviesa”, y así resultan siendo los poemas de esta autora. Palabras hiladas como espadas a las que no podemos ser ni hacernos inmunes, porque sin ninguna duda nos hemos visto, y nos veremos, al encontrarnos con estas palabras, al menos en momentos inolvidables de nuestras vidas, radiografiados en ellas.

Pero además de atravesarnos, nos saca de nuestra “zona de confort” para llevarnos más allá de la mera percepción, más allá del deseo, más allá de la ironía, más allá de lo imaginado. Lo que para unos es abundancia y para otros es carencia, lo que para unos es sed y para otros es hastío, en la poesía de Marta Quiñónez se convierte en ese filo del cuchillo que rasga nuestra conciencia y no nos perdona la postura de simples espectadores.

Sus palabras nos convocan a ponernos en la piel de ese poema que ha llegado a encontrarse con nosotros para sembrarnos una pregunta por lo que somos o no, y lo que estamos o no dispuestos a ser.

Los seres humanos hemos sido depredadores de nuestros espacios, de nuestro aire, de nosotros mismos, y de forma cada vez más irónica y viciosa, nos hemos venido quejando de esta devastación. Somos nuestra propia caricatura ante nuestros propios ojos.

Esta obra también nos lleva a escenarios de escritores que han nombrado las formas del miedo, la desolación, el desengaño, la aridez, el letargo, como el Comala de Rulfo, entre otros que evocan sensaciones de una pesadumbre de quien ve ante sus ojos, pasar vitales incoherencias. La humanidad extinguiéndose a sí misma ante su propia impasividad hasta el punto de no saber si es ya un espíritu fantasmal o aún le quedará algo de vida para hacerle caso (si quisiera) al soplo de luz del que fue hecha.

Los caminos que propone la autora podemos transitarlos en obras como Continente Mohino(1996), Noctivago(1998), Acantilado(1999), Eva(2001), Arcanos(2006) y El rostro del pan(2014), entre otros. Estas obras son una ruta hacia nuestras batallas interiores y exteriores para abrazarlas como compañeras de viaje y escuchar sus lenguajes.

“Soy Marta, mi nombre es grito de guerra y amor”.Tanto el autor como el lector son creadores de las palabras que se encuentran en un momento fortuito en actos de creación, cada uno a su manera.

Desde esta perspectiva también son, escritor y lector, esa correspondencia entre lo que llega para sembrarse, y en el caso particular de Marta Quiñónez, germinar en algo dentro de un lector dispuesto para ello. En el acto de esta siembra, estos poemas no son para una tierra (un lector) estéril. Cuando ellos, los poemas, te hayan encontrado, es porque eres tierra fértil para sus semillas. No en vano dice la autora: “A ti te elegí como salvación de mis versos”.

Te invitamos a conocer a Marta Quiñónez, a través de sus obras, que por suerte puedes encontrar en las bibliotecas del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín.  

Título: Eva

Autora: Marta Quiñónez

Clasificación Dewey: C861 Q7e

 

¿Quién te invita a acercarte a los versos de esta autora?

Ana Carolina Montoya M.

Exploradora de “todos los universos posibles e imposibles” y de sí misma a través de las palabras y de las múltiples formas de leer. Actualmente labora como promotora de lectura de la Biblioteca Pública Piloto, y a la vida le agradece haber tenido la oportunidad vivir experiencias gratas con su amor por literatura y la lectura como pretexto en varias ciudades, instituciones, con muchas personas, haciendo amigos y conociendo maestros en todo sentido. Se considera privilegiada por ello. Para ella es una gran suerte que le haya tocado tener como hijo a Juan Miguel, un grato compañero de viaje.

Comparte esta noticia:
adminMarta Quiñónez: Un grito de guerra y amor

Realiza un comentario