La Fiesta del Libro y la Cultura es una fiesta verdadera

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Avanza la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, un evento de ciudad donde cada día se encuentran personajes sencillos y sorprendentes, como la protagonista de esta breve historia.

Un novato como yo en estos temas – aunque soy gustoso de lo relacionado con la literatura, el arte y sus derivados, pero que por cosas de la vida tiene su primera vez en la Fiesta del Libro y la Cultura – quiso hurgar en algunas de las entrañas de este evento y se dio a la tarea de hablar con algún librero presente en este jolgorio de las letras y Las Palabras para conocer sus experiencias ya que son ellos los protagonistas de este certamen.

La persona escogida es Janeth Posada Franco; una librera amable, de buen trato, franca, alegre y espontánea, quien de a poquito fue contando algo de su historia de enamoramiento con los libros.

Ella es ingeniera administrativa de la Universidad Nacional de Colombia – la popular Nacho como la conocemos – ese Centro de Educación Superior de Medellín y del país que está en el corazón de muchos de nosotros y que es referente educativo en Colombia por su calidad académica.

Los libros la sedujeron para siempre

Janeth lleva vinculada con la universidad desde hace ya varios años. Primero estuvo confinada en el área de sistemas, aunque desde el 2007 le picó el bicho de los libros. Después de muchos ires y venires, hace tres años tomó la decisión de dejar atrás su profesión y se involucró de lleno con el sector editorial en la librería de La Nacho. “Siempre me han seducido los libros y en algún momento decidí que no quería estar más en el área de sistemas y me fui de la U en busca de un camino que me hiciera más feliz y aquí estoy”.

Escribe, ha sido becaria de la Alcaldía de Medellín en un par de ocasiones con dos becas a la creación, se metió en el proceso de edición de libros para aprender y encontró su puesto en la vida en este oficio de editar, el que considera “es el más hermoso y el que más agradezco haber conocido”.

De allí pasó a una editorial independiente donde trabajó y participó en los procesos de los libros y luego recaló en la revista de la Universidad de Antioquia, en donde fue asistente de dirección -nada más y nada menos – del poeta, narrador, dibujante, editor y profesor universitario, el Maestro Elkin Restrepo, a quien le profesa gratitud y admiración.

Su amor por las letras la llevó a crear el sello editorial Hilo de Plata Editores, que todavía está vigente. “La suerte y la fortuna me devolvió a la Unal en 2018, para trabajar en la sección de publicaciones de la sede de Medellín”.

Nos confiesa que es casada y sin hijos. “Mi esposo es escritor y profesor de talleres literarios y ha sido editor también; es Luis Fernando Macías”. Sí, el narrador, poeta, ensayista y reconocido escritor de obras para niños; nos lo cuenta con tal espontaneidad, sonriendo, como si por un momento hubiera olvidado la noción de lo que este nombre -el de su esposo- significa para el panorama literario.

En la Fiesta desde sus inicios

Janeth está presente en la Fiesta del Libro y la Cultura desde que empezó con ese nombre hace 15 años. “Recuerdo la belleza y la emoción de ver todos estos libros en este espacio tan bonito, la emoción de sentir a los libreros; teníamos unas estanterías muy pequeñitas y unos revisteros que se ponían alrededor. Cuando empezamos a venir acá a veces hacíamos ‘juntanza’, como decimos por ahí, para tener unos cuantos libros exhibidos y empezar a llegar a la gente”.

Sobre sus compañeros libreros y de la competencia entre ellos afirma que esta es seria y cada vez más colaborativa. “Nos hemos dado cuenta de que competir no tiene mucho sentido y por eso cosas como hacer coediciones, trabajar juntos en un stand, apoyarse y colaborarnos es el camino para salir adelante”.

El oficio más bello del mundo para ella

Cuando se le pregunta por su oficio de editora, sus ojos se iluminan, su cuerpo cambia de nuevo su gestualidad y a pesar del tapabocas, su voz se transforma en un canto emotivo de felicidad. “Esto me produce una satisfacción. Este es el oficio más bonito del mundo y lo agradezco infinitamente. No te imaginas lo que significa encontrarme a un autor por primera vez, cuando tiene una idea o un manuscrito y empezar a trabajarla para que eso se convierta en un libro y para que una persona lo pueda tener en sus manos. Eso es una cosa muy bonita”

Sus gustos literarios

Como buena lectora tiene sus autores preferidos, pero hay una que la desvela: la escritora ucraniana Irene Nemirovsky, de la que resalta su libro La suite francesa porque le enseñó a construir los personajes; pero no olvida una novela que le gusta demasiado y que le costó un gran esfuerzo leerla. Lo intentó no solo una vez, sino dos y tres y cuatro, hasta que a la quinta fue la vencida. Se trata de Las Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar; “es la quinta vez que empecé a leerla, como que se me abrió, como que ese fue el momento de leer esa novela. Es entender que los libros llegan a los lectores en momentos de magia”.

Prefiere el libro físico, aunque reconoce que, por algunas circunstancias, le toca leer los de tipo académico de forma virtual, porque sale muy costoso importarlos. “Prefiero el libro en papel, me gusta sentir su textura, me gusta que esté bien cuidado, que sea bonito. pero he aprendido a leer algunos en digital, en particular los técnicos que no llegan al país; pero una novela que me quiera leer, siempre la compro”.

Los más y los menos

En cuanto al libro más bonito que tiene la estantería de la editorial de la Universidad Nacional, no duda en afirmar que es La Peregrinación de Alfa, porque lo percibe muy bien editado, con un bello colorido y por la textura de su papel. Este además tiene la connotación de que fue escrito por Manuel Ancízar, fundador de La Nacho, quien se hacía llamar Alfa y que -como homenaje a su obra- le pusieron el nombre de Ancízar a un tipo de letra.

Janeth resalta la larga trayectoria académica de la universidad y manifiesta que ese es el tipo de libros que más ofrecen y que la gente más busca, pero también recalca que se han ido abriendo como editorial a otros géneros como las novelas. Nos cuenta que el texto más solicitado es el libro de Las aves de Medellín ya que la gente se interesa mucho por este tema. En cuanto a los precios que manejan, el texto más costoso que ofrecen vale 140 mil pesos y el más económico 8 mil, precios que en su opinión son accesibles para los diferentes públicos que tienen.

La emoción de la reapertura

Al indagarle sobre la apertura y la reactivación luego de la pandemia, su corporalidad vuelve y se agita. “Me dio una emoción cuando empezamos a encontrarnos, porque creo que este es un espacio que la ciudad quiere y que necesita. Poder volver acá a la presencialidad y compartir con la gente es para mí una cosa fantástica; la palabra es emoción, pero de la verdadera”.

Por último, le preguntamos sobre lo que significa para ella la realización de este evento. La respuesta no podía ser más reiterativa, más concluyente y más salida del amor por su oficio: “La Fiesta del Libro y la Cultura es la fiesta; esta es una fiesta verdadera”.

Personajes como ella, con tantas historias por contar, son las que un aficionado como uno o un experto como usted, se pudo topar en esta edición número 15 de la Fiesta del Libro y la Cultura Medellín, que estuvo hasta el 3 de octubre en el Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe, recinto donde se celebra el embrujo de Las Palabras.

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