Una ciudad de libros en el centro de Medellín

Por admin en Febrero 12, 2019 , No hay comentarios

Por: Vanessa Villa Muñoz

A Jose el destino lo eligió como librero. Hoy, cerca de 30 años después de comenzar su primer empleo, esta es una de sus certezas. Pudo haber trabajado en cualquier otro lugar: una oficina de abogados, una empresa de las grandes de la época en Medellín o un banco quizá, pero no. Jose salió del colegio, a los 17 años, para trabajar como mensajero en una de las librerías más representativas de Medellín: la Librería Continental.

Y fue allí donde los libros, aquellos que escogen quién los rodeará, lo eligieron a él. A los 3 meses de estar trabajando como mensajero pasó a la bodega. La fascinación por los libros, entonces, se combinó con la curiosidad por conocer otros mundos, otras formas de leer y de recolectar memorias:

“yo fascinado, porque en la bodega recibíamos libros de Argentina, de España, de México, en grandes cantidades, y a mí me encantaba ver cuando llegaban esos paquetes”.

Más tarde llegó el momento esperado, el de ser vendedor. La Librería Continental, según recuerda Jose, era muy grande y estaba dividida por secciones: Administración, Economía, Filosofía, Literatura Universal, Literatura Colombiana, entre otras. Los libreros de cada sección se volvían conocedores de los temas que, todos los días, tenían que recorrer, recomendar y explorar. A Jose, por casualidad,  le tocó la sección de Esoterismo, que disfrutó mucho por ser una novedad en aquellos años.

De la Librería Continental recuerda con mucho cariño a don Rafael, el dueño y  librero, su pasión por la música y los objetos musicales que siempre fueron símbolo del lugar. Recuerda también que fue allí donde descubrió su gusto por la música y por las estampillas que traían los libros y que coleccionaba con devoción. En su mente también están las casas de los compradores asiduos de los libros: lugares que tenían las bibliotecas más extraordinarias que sus ojos hubieran visto y que forjaron en su mente un recuerdo grato de aquellos días.

Y como quien ya se contagió de la enfermedad de la lectura y del amor por los libros, después de 12 años en la Continental,  Jose eligió, una vez más, el camino de las librerías en su vida, en su oficio, esta vez en otra casa: la Librería Nacional, donde estuvo 11 años. Durante ese tiempo, este librero de corazón eligió la administración como camino y fue lo que estudió en la Universidad, pero nuevamente la vida lo puso en el sendero de los libros y fue así como decidió, junto con su esposa Cielo, abrir una librería, la suya: así nació Librópolis y así se consolidaron Jose y Cielo en la profesión de ser libreros.

Librópolis significa ciudad de los libros. Nombre propicio para una librería que está situada en el centro, el corazón de Medellín y donde han crecido y desaparecido muchas de las librerías simbólicas de esta ciudad, como la Nueva,  La Pluma de Oro, la Continental, la Aguirre, la América, la Dante y la Científica, además de El Acontista, Librería Interuniversitaria y el Centro Comercial del Libro, que siguen con sus puertas abiertas.

Librópolis es un oasis en medio del comercio, los transeúntes y el movimiento propio del centro. Este lugar es atendido por el mismo Jose, quien siempre recibe a los ‘Profes’ o ‘amigos lectores’, como suele decirles, con una sonrisa, un recomendado literario o una nueva historia. Por ello  muchos de los visitantes se han hecho grandes amigos de la librería.

Y para que este oasis funcione, no solo se necesita poesía: una librería es una receta que se compone de pasión, pero que también requiere de  organización, sentido financiero y mucha estrategia, porque no se debe olvidar que también es un negocio. Es así como Cielo y Jose se complementan para que esta ciudad de libros siga en pie, llenando a las personas de libros, de magia y de literatura.

Por lo anterior, Cielo y Jose buscan estratégicamente los libros o editoriales que tengan contenidos sobre lo que se está hablando en la ciudad y se preparan para tener una oferta muy especial para que cada lector pueda llevarse a su casa el libro que busca, o el que lo atrapó, como le dice cariñosamente este librero a una visitante que dejó caer un libro como si el azar los encontrara, los hiciera cruzarse en su camino, porque como afirma Jose

“en este lugar todos los libros tienen su momento”.

Y en la receta de la pasión y la organización, es imposible no mencionar su “Plan separe”, que se basa únicamente en la confianza y la voluntad del lector y el librero. Aquí se puede separar desde un libro y  sin límite de tiempo, lo que hace que a esta ciudad de los libros los visitantes siempre vuelvan por aquel escrito que los enamoró.

En su estrategia también está salir, de vez en cuando, del centro de Medellín, cuando esta pareja de libreros van a visitar a algún amigo o amiga  con recomendados especiales para ellos. Pero su salida más importante es cuando Librópolis se traslada a los Eventos del Libro. Su encuentro ciudadano favorito es la  Feria Popular Días del Libro, porque en palabras de Jose

“es un espacio muy importante para el sector librero y editorial de la ciudad”.

En un futuro no muy lejano, cuenta Jose, planean abrir una nueva librería en otro sector de la ciudad, para seguir llevando la ciudad de los libros a otros lectores y nuevos escenarios. Por lo pronto, Jose y Cielo seguirán al frente de Librópolis en el centro, esa librería que escucha el murmullo de Junín, del Coltejer, el Parque Berrío y que recibe a los lectores en el Centro Comercial Orquídea Plaza, en el Local 118.  

Estos son los libros que hoy recomienda Librópolis, en cabeza de Jose, a nuestros lectores:

  1. Por su amor por el campo: La bendición de la tierra- Knut Hamsun (1920).
  2. Por este libro nace el nombre de Librópolis: La sombra del viento- Carlos Ruiz Zafón
  3. Por ser un clásico: ¿Cuánta tierra necesita un hombre? León Tolstoi
  4. Por ser un gran libro de la literatura colombiana: Germán Espinosa- La tejedora de coronas
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