Encuentros literarios en el patio de un colegio

Por admin en Agosto 23, 2019 , No hay comentarios

Por: Dayana Agudelo Meneses

“Al verlo en fotos siento que es una persona muy relajada, como si fuera un amigo más”, dice una estudiante. “¡Ay no! – reprocha otra- yo lo imaginaba más viejito, porque nosotros siempre vemos que los escritores son como más viejitos”.

Sofía, Samuel, Karen, Isaac, Madelein, Sarita, Ana Sofía y María Isabel conversan sentados en el suelo, rodeados por grandes hojas que dan sombra al patio de la Institución Educativa Colegio Loyola. O, mejor dicho, el patio del Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM), pues desde hace un año, los estudiantes del Loyola comparten patios, salones y bibliotecas con los universitarios del ITM.

Después de un pasillo corto, el colegio se abre a un patio lleno de palmeras milimétricamente repartidas en macetas grandes, una circular en el centro y las demás cuadradas. Se levantan dos pisos del lado izquierdo, llenos de salones, un intento de parque deportivo al frente y otros tres pisos a la derecha. Todo el lugar es bicolor. Paredes y ventanas blancas; puertas y pasamanos azules.

“Yo lo conocía porque mi papá lo ha leído. El profesor César normalmente lee en las clases y un día leímos poemas y cuentos de Neuman y nos preguntó qué pensábamos de él”, afirma Sofía. “Yo no lo había leído, además es difícil conseguir los libros en PDF”, complementa Karen. “Pero ya estamos en el proceso de leer el libro, el que trajeron al colegio, El fin de la lectura”, cuenta María Isabel.

Andrés Neuman es argentino. Publicó su primera novela a los 22 años y recibió el Premio Alfaguara en 2009 por su libro El viajero del siglo. Es reconocido también por su trabajo como poeta y cuentista. Autor de las novelas Bariloche, La vida en las ventanas, Una vez Argentina, Hablar solos y Fractura (2018), la más reciente, elegida por El Cultural de El Mundo entre las cinco mejores del año en lengua española y como uno de los libros del año por el diario El País de España.

Por ahora solo lo leen, pero Neuman los visitará muy pronto. Los estudiantes de octavo y noveno grado se emocionan pensando en las preguntas que le harán, cómo será su bienvenida, cómo van a decorar el colegio y qué pasajes, cuentos o novelas escogerán para la charla en el auditorio.

“A mí me gustaría saber qué fue lo que lo motivó a empezar a escribir”, expresa Karen. “Él comenzó a escribir a los 18”, le responde Madelein, que está enfrente suyo. “Pues sí, pero ¿por qué?”, pregunta Karen. “Porque venía de padres artistas”, vuelve a responder Madelein. “Sí, pero esa no debe ser la única razón”, le increpa Karen insatisfecha. “De pronto, el papá era violinista”, insiste Madelein. Con una mueca de descontento, Karen se queda callada.

Los demás siguen alimentando una lluvia de preguntas que les gustaría formularle cuando estén conversando con él.

—La mente de un escritor es única y crea un mundo en cada historia, me gustaría preguntarle si en su mundo las historias se conectan o fluyen de maneras diferentes —manifiesta Isaac.

—¿Necesariamente un escritor escribe sobre lo que ha vivido?, porque dicen que un buen escritor ha vivido muchas cosas y por eso escribe con tanto sentimiento —reflexiona Sarita.

—Pero no todos son así, hay escritores que no han vivido la experiencia, pero tienen unos escritos muy buenos —aclara Ana Sofía.

—Pero, entonces, ¿de dónde viene su inspiración? —se cuestiona Sofía.

—Quizás sea de un sueño, de algo que vio, una película, una persona que iba pasando, en fin… de los detalles. Por ejemplo, mi mejor amiga me dijo que se inspiraba mucho en cortometrajes que veía —explica Sarita.

Han pensado, entre profesores y estudiantes, hacer un cortometraje sobre el cuento Felicidad, incluido en El fin de la lectura, que ha sido uno de los favoritos entre los chicos; crear una radionovela, una representación de alguno de sus personajes o un detalle para el escritor. “En este colegio hay niños que dibujan muy bien, entonces también pensamos en hacerle una caricatura para recibirlo con un regalo”, manifiesta Karen.

César Sánchez, profesor de Lengua Castellana, asegura que hay un ambiente de expectativa muy fuerte y que los estudiantes son los que han estado más inquietos organizando todo. “Queremos que la visita permanezca, que en el colegio quede ese ambiente literario. Además, no estamos proponiendo la visita como un evento aislado, esto es un asunto institucional”.

Los estudiantes siguen con su charla. De pronto, una toma el libro que está en el centro del círculo que formaron en el patio y comienza a hablar: “Este es el que más me gustó de todo el libro” y se va a las últimas páginas donde se encuentra el índice, identifica el título y empieza a leer: “La noche en que la conocí, Sor Juana me explicó que todo había sido culpa de la menopausia”. Lo hace rápido y respira en la mitad de las palabras mientras repasa la línea con el pulgar izquierdo, para no perderse.

“Yo creo que la ficción como la lectura y los viajes, son herramientas humanistas que permiten precisamente acercarnos a lo lejano”, dijo Neuman en una entrevista para el diario El País de España. El que han conocido solo a través de sus letras, de sus fotos y videos, estará allí en persona. Visitará su institución educativa en septiembre, en los días de la 13.ª Fiesta del Libro y la Cultura.

Este y otros encuentros se dan entre agosto y octubre gracias a Adopta a un Autor, una estrategia de los Eventos del Libro de la Alcaldía de Medellín, que les permite a los estudiantes mirar a los ojos a los autores, escuchar sus experiencias de primera mano, conocer su inspiración y sus motivos, y romper con esa imagen, a veces utópica y lejana, de aquel que escribe en la distancia. Este año, 65 instituciones públicas y 16 privadas, y 21 entidades y bibliotecas, adoptarán a 102 autores de diferentes nacionalidades, es decir que alrededor de 4.080 personas serán tocadas en 2019 por la literatura, de manera viva y cercana.

Entre un mar de preguntas y una lista de ideas para recibir a Neuman, la mañana se va y los chicos deben dirigirse a su siguiente clase. El patio compartido de la Institución Educativa Colegio Loyola queda solo, a la espera de una nueva conversación literaria, de una nueva conexión a través de las historias que toman vida gracias a su imaginación.

Comparte esta noticia:
adminEncuentros literarios en el patio de un colegio