Una forma del feliz desconcierto

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Escritora, profesora e investigadora en la Universidad de Guadalajara, Cecilia Eudave ha construido una obra que transita entre lo fantástico, lo absurdo y lo insólito. Ha explorado el cuento, la novela corta y el microrrelato con una mirada crítica sobre lo humano y lo cotidiano. Sus libros, reconocidos y traducidos a varios idiomas, incluyen títulos como Bestiaria vida, Al final del miedo y El verano de la serpiente. Eudave será una de las invitadas de la Fiesta del Libro y la Cultura 2025. Compartimos esta reseña de la escritora Lina María Parra, quien conversará con ella el viernes 19 de septiembre a las 4:00 p. m. en el Auditorio Jalisco (Patio de las Azaleas, Jardín Botánico).

Felizmente en los últimos años las escritoras latinoamericanas vienen teniendo un momento interesante en el horizonte literario. Hay muchas, muchísimas más siendo publicadas, leídas y reconocidas. Se encuentra una oferta de voces casi inabarcable, desde lo independiente hasta lo comercial, y desde la literatura más tradicional hasta la más extraña, esa en la que las categorías de clasificación no terminan de funcionar. Yo creo que es aquí en donde aparece y brilla la escritura de Cecilia Eudave. Narradora y ensayista mexicana, que pone el ojo curioso sobre todo lo raro, lo que se escapa de ser nombrado.

 

Al leer su trabajo de ficción me encontré con un derrotero que abarca desde la novela hasta el microrrelato, pero que comparte una pulsión particular: la curiosidad por lo raro, y la necesidad de romper los límites de los géneros y de las categorías, para ubicarse en un espacio liminal que se parece más al desconcierto. Leer a Eudave para mí es como ver a un animal sin forma clara que se retuerce, que palpita. Acercarse a su literatura es enfrentar una lectura llena de preguntas que quedan colgando, porque el objetivo de su escritura es otro, no el de la narración que explica y concluye sino el de proponerle al lector la posibilidad de una vida sin respuestas, sin cierres absolutos ni reconfortantes.

 

Así, siento que sus obras borronean los límites estrictos entre lo fantástico, lo maravilloso, lo surrealista y lo raro, para crear un nuevo mapa, uno que es exclusivo de la escritura de Eudave. Y es debido a esta versatilidad que no me sorprende que también Cecilia escriba ensayo, y que haga de este género otro lugar de exploración de las obsesiones que alimentan su quehacer creativo. Como sus libros, Eudave es una escritora dinámica y multifacética y leerla es una forma del feliz desconcierto. Ahora en la Fiesta busquen sus libros para permitirse la oportunidad de la duda, de desarticular por medio de palabras lo que conocido y mirar el mundo por un momento de otra manera.