La literatura, la poesía y el pensamiento abren conversaciones sobre nuestro presente y porvenir. La memoria, el dolor, la identidad, el territorio, los procesos de creación y las transformaciones de la tecnología atraviesan esta franja, que también explora las fronteras entre realidad, fantasía y ficción, y las posibilidades de la palabra para comprender lo que somos e imaginar otros futuros.