Viajar a pie por los nuevos mundos

Por admin en Septiembre 15, 2016 , No hay comentarios

Por: José Daniel Palacios

Ana María Arango y Ana María Jiménez, el departamento de diseño de la Fiesta del Libro y la Cultura –como ellas decidieron nombrarlo– son las dos mentes detrás del plano vivo del espacio. Jiménez dice que está vivo porque se mueve, y ese movimiento es la característica que le regala vitalidad. Hasta hace un tiempo, eran solo una arquitecta y una diseñadora gráfica, la una peleada con la arquitectura y la otra decidida a abandonar el diseño. Ambas, sin embargo, llegaron hace tres años a alimentar un espacio de ciudad que le dio nuevos aires a su profesión y que permitió, entre otras cosas, que lo que está por fuera del libro, tuviera también una historia por contar.

Una fiesta pretende ser un lugar para celebrar. Diseñar un espacio desde los personajes pegados en las paredes, hasta los túneles por los que transitan miles de personas, es un trabajo que aunque está destinado a lo efímero, también está pensado para que trascienda más allá de los diez días del evento. Por ejemplo, luego de que la Fiesta termina, el Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín recibe muchos de los escenarios que se usan. De ese modo un espíritu de celebración permanece en la ciudad.

Entre los proyectos especiales que piensa el departamento de diseño, está el Salón del Libro Infantil y Juvenil. Ese espacio es una aventura entre el misterioso Sherlock Holmes y los globos que adornan el cielo del recinto. Es un salón que está pensado para mostrar todos los viajes posibles: desde el diseño de lo que se ve, hasta la tridimensionalidad vuelta realidad.

Por otro lado, el Salón  Nuevas Lecturas, la guarida para aprender a leer de otra forma, es uno de los ejemplos que demuestran que un espacio se puede hacer más amplio sin irrumpir en su constitución. Además está el Salón Iberoamericano del Libro Universitario y el de las editoriales independientes, que este año se visten con materiales basados en la madera y una apuesta por el diseño de la iluminación. Ana –la arquitecta- dice que Fiesta del Libro exige que los espacios que no pueden ser transformados, se vistan para recibir lo que en ellos sucederá, como el auditorio que acoge al Premio León de Greiff al Mérito Literario, sometido a una transformación vertiginosa desde que fue pensado hasta su ejecución.

El diseño del espacio y su arquitectura, como dirían las integrantes del departamento de diseño, se concibe para dos tipos de público: para el que camina sin reconocer el espacio conscientemente pero que siente agrado al habitarlo, como también para aquel que hace, como dice el encabezado de la exposición a Nuevos Mundos, que la contemplación sea el mejor oficio del caminante.

El diseño del espacio y su visión, hacen que las miles de visitas que por estos días acoge la zona norte de Medellín, se vean incitadas a ver los nuevos mundos de los que habla el tema de este año: “Nuevos Mundos más posibles que el que tenemos frente a los ojos”.

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