Un día de lectura para todos

Por admin en Septiembre 16, 2016 , No hay comentarios

“A pesar de mi corta edad, he vivido cosas que me han sorprendido, pero sin duda esta me marcó. Me di cuenta de que nunca había tenido los ojos tan abiertos”.

La frase se escuchó en una de las actividades del Jardín lectura viva en el Día de la lectura accesible, que se celebró este miércoles 14 de septiembre en la Fiesta del libro y la cultura. La pronunció un estudiante de uno de los grupos en los que participaron personas con y sin discapacidad. Él tenía los ojos vendados, pero se dio cuenta de que para ver, solo necesita el corazón.

“Aquí queremos despertar otros sentidos a través de los cuales también se pueda leer. Uno puede leer lo que huele, lo que ve, lo que toca –dijo Mariana Arrubla, líder de públicos de la Fiesta–. Las personas con discapacidad tienen una habilidad oculta. Hay que entender que no es que no puedan, no es que no lo hagan, sino que lo hacen de una manera distinta”.

Por eso, aunque la Fiesta está preparada para recibir todo tipo de público durante diez días, la jornada de lectura accesible se planea como un día especial: hay programación específica en torno al tema, presentaciones artísticas incluyentes, más intérpretes, más sillas de ruedas disponibles. Pero, sobre todo, hay muchas ganas de disfrutar uno de los días más esperados de la Fiesta.

“A esta jornada le ponemos todo el amor del mundo”, dice Ana María Tobón, miembro del Plan de lectura, Escritura y Oralidad de Medellín, y una de las más entusiastas para preparar esta jornada. Y con ella, personas del grupo de públicos dirigidos y el área de fomento de lectura de la Fiesta, la Secretaría de Cultura, el Sistema de Bibliotecas Públicas, el Plan de Lectura y Comfenalco le ponen el alma a la planeación del día.

Su reto todos los años es entender esos mundos presentes en cada persona con algún tipo de discapacidad, esas miles de maneras distintas, maravillosas y, para algunos, aún misteriosas de relacionarse con la lectura.

1315 personas con algún tipo de discapacidad asistieron este año al Día de lectura accesible

Este año la Fiesta puso un énfasis en las 1315 personas con discapacidad cognitiva, con déficit de atención, con movilidad reducida, miembros de alguna población vulnerable, invidentes o sordos. Las carpas del Jardín lectura viva los recibieron con actividades pensadas para ellos; las charlas, con intérpretes de lengua de señas; el cuentico amarillo, con una versión hecha en braille; los guías y los talleristas, con la mejor disposición y capacitación para hacer que su experiencia fuera la mejor.

En la noche, Los colores de la montaña en formato accesible recibió al público más variado: mientras unos leían los subtítulos diferenciados con colores, otros veían la interpretación en señas y otros escuchaban la narración. Todo en la misma pantalla. Y después el teatro El Grupo, conformado por actores con discapacidad cognitiva, presentó su obra Tiempo sin tiempo.

Según Margarita Acebedo, coordinadora del centro de EDISME, una de las obras de la sociedad San Vicente de Paúl, desde que recibieron la invitación a participar de este día, se sintieron felices. “Les dijimos que veníamos para acá, les contamos de qué se trataba. Que el Jardín Botánico, en el que ya habíamos estado, no es lo mismo durante la Fiesta del libro”. La manera de leer de sus estudiantes con discapacidad es la sorpresa: así muchos no sepan qué les dicen las letras, disfrutan ojeando los libros, comparando, descubriendo cosas nuevas así vean el mismo libro varias veces.

Wilton Rojas es docente de la Institución Maestro Guillermo Vélez Vélez, un lugar donde personas con discapacidad cognitiva se forman para el trabajo. Este año, él decidió hacer un experimento: no inscribir a su grupo bajo el rótulo de discapacidad. Y gracias a eso, se dio cuenta de que, en general, los talleres son accesibles para todo público. “Los chicos han estado interactuando, relacionándose  con gente, yo siento que ha sido un éxito”, dijo.

Todo esto implica retos, aprendizajes y caminos por recorrer. Pero, más que eso, implica trabajo en equipo, apertura y corazón. Según Ana María, “nos sentimos muy contentos de que la Fiesta del libro le pueda abrir el camino a todos los eventos de ciudad en el tema de la inclusión. Para nosotros es muy importante el tema de la inclusión porque queremos que la lectura llegue a todo el mundo sin importar su condición”.

Comparte esta noticia:
adminUn día de lectura para todos

Realiza un comentario