¡Que viva la música!

Por admin en Julio 20, 2015 , No hay comentarios

La novela también se canta
¡Que viva la música!

Por: Jorge López Montoya
Parque Biblioteca Tomás Carrasquilla, La Quintana.
Ilustraciones: Altais

“Las rubias siempre se divierten más”, es lo que reza un dicho popular norteamericano y la cultura pop de esta parte del mundo, América, tiene incontables maneras de probarlo. Pero si alguien se propusiera demostrar que esta proposición es universal, sin duda tendría que empezar hurgando en uno de los rincones más vertiginosos de la literatura latinoamericana: la Cali de Andrés Caicedo, vivida y narrada por la incomparable Rubísima: María del Carmen Huerta.

6.2 Reseña Ilustración Andrés CaicedoEl relato empieza allí, donde la vida no ofrece más que lujos y comodidades a cambio de una carencia agobiante de preocupaciones y experiencias. La Mona nos habla de su hastío y de sus ganas de liberar su incontenible fuerza en pro de una aventura hedonista. Promete, literalmente, cautivarnos con la sonoridad de su discurso y con sus exquisitas referencias a un mundo tan vasto y tan rico como su espíritu: el mundo de la música.

Acudimos así a una espiral descendente cuyo símbolo es la radiante cabellera de la narradora, que se torna cada vez más opaca a medida que la historia se vuelve más oscura. Pero en el transcurso de esa espiral, sentimos de todo menos tedio, miedo o desesperanza, pues La Mona reafirma que su “talento es una fuerza y una gracia de la vida, y al mismo tiempo un agradecimiento”. Porque cada nueva canción, cada nueva rumba, cada nuevo amor, ella nos los presenta como una reinvención cósmica de su existencia, a la que se entrega concienzuda pero apasionadamente, y su canto se convierte, a la luz de estos sucesos, en una especie de manifiesto vitalista que haría que hasta la persona más huraña sienta algo de vergüenza.

La Mona nos deja ciertamente con una deuda que solo será impagable para espíritus débiles. Pero nos deja también con una visión perturbadora de la juventud que se sabe gastada y que no tiene otra forma de concebir el futuro más que como un vacío turbio que sólo se puede llenar con experiencias que desborden el placer del cuerpo y de la mente. Mi consejo a los lectores de esta magnífica novela es que no se resistan al poder de ella, La Siempreviva, la rubia que no habla de música sino que es música. Pero eso sí, que tengan cuidado, porque como toda rubia que se sabe hermosa y admirada, María del Carmen, nuestra protagonista, a pesar de estar hecha de palabras, puede acarrear la perdición.

“Nunca permitas que te vuelvan persona mayor, hombre respetable. Nunca dejes de ser niño, aunque tengas los ojos en la nuca y se te empiecen a caer los dientes.” Fragmento de la novela.

6.1 PB Tomás CarrasquillaEl Parque Biblioteca Tomás Carrasquilla, La Quintana hace parte del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín. Fue diseñado por el arquitecto Ricardo La Rotta Caballero y está ubicado en la carrera 80 #82-60. En su interior se busca fomentar la creatividad, la cultura, las diversas formas de la lectura y la escritura, la cultura digital, el habitar y resignificar los espacios, entre otros. Dos de las actividades son Ítaca -Club de lectura de jóvenes y adultos- y Ágora de Versos -Taller de escrituras creativas-. La primera se trata de un ágape literario, un compartir de lecturas y experiencias lectoras como navegantes de libros; la otra actividad es un taller de escrituras creativas donde se fomentan las diversas maneras de escribir y reescribir el mundo. Una metodología presente es El Recomendadero, donde se recomiendan libros a usuarios de la biblioteca o de otras bibliotecas y clubes de lectura. Este artículo hace parte de dicho intercambio. Tel. 3857542 – 3857342. Informes en lectura.quintana@bibliotecasmedellin.gov.co

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